El fenómeno meteorológico avanza sin freno y ya roza la categoría de intensidad «muy fuerte», registrando una temperatura de +1.8 °C en su región clave de monitoreo.
El calentamiento es tan descomunal en las profundidades del océano que la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) tuvo que ampliar el límite de sus mapas térmicos hasta los 8 °C para poder graficar la gigantesca burbuja de agua cálida.
Las claves
Escala desbordada: La NOAA amplió el tope de sus gráficos semanales a 8 °C debido a la alarmante acumulación de calor subsuperficial en los primeros 300 metros del Pacífico ecuatorial.
A un paso del extremo: Con una anomalía actual de +1.8 °C en la región Niño 3.4, el fenómeno está a solo 0.2 °C de ingresar oficialmente al rango de «muy intenso».
Efecto multiplicador: Científicos advierten que la Oscilación de Madden-Julian (MJO) empujará más calor hacia la superficie en las próximas semanas, acelerando el proceso.
Pico máximo: Los expertos prevén que el impacto más severo y el pico de este Súper El Niño ocurra entre los meses de octubre y diciembre.