FESTRAM tomó esta medida de fuerza ante la crítica realidad que atraviesan los empleados de la Municipalidad de San Javier. Los trabajadores sufren atrasos en el pago de sus haberes desde hace más de dos meses.
La deuda del Ejecutivo municipal incluye también el aguinaldo correspondiente al primer semestre del año. Debido a este conflicto, la prestación de los servicios públicos en la localidad se redujo al mínimo.
Esta parálisis ocurre en un contexto complejo, ya que la provincia de Santa Fe se encuentra bajo emergencia hídrica mediante la Ley 14.477.
Desde el sector gremial sostienen que las autoridades políticas demuestran incompetencia para resolver un problema que amenaza con colapsar la ciudad a corto plazo. Denuncian, además, que la representación política local parece buscar el caos institucional.
En medio de la tensión, el senador departamental Oscar Dolzani planteó públicamente la posibilidad de una intervención para la ciudad. Dicha medida extrema implicaría la destitución de las autoridades actuales que fueron elegidas democráticamente.
Toda esta situación se enmarca en una fuerte recesión económica que afecta a los municipios santafesinos, derivada de las políticas de endeudamiento y caída de ingresos del gobierno nacional.
Ante este panorama, FESTRAM exigió de forma urgente la intervención del gobierno provincial.
Solicitan que las autoridades de Santa Fe regularicen la situación financiera de San Javier y garanticen los sueldos de los trabajadores municipales.
De lo contrario, advierten que la localidad terminará el año en un estado de total emergencia y sin servicios esenciales para los vecinos.