San Javier, sábado 13 de septiembre de 2025 – Se realizó una nueva edición de la Peregrinación a la Virgen de Lourdes de Colonia Mascias, departamento Garay. Fue con el lema: «Enséñanos, Madre, a ser testigos de la esperanza» . Un nutrido grupo de fieles partieron en horas de la madrugada para transitar los 27 kilómetros que separan la ciudad de San Javier con la localidad de Mascias por la ruta provincial N° 1.
Desde la hora 10:00 el presbítero del Santuario San Francisco Javier Armando Cattaneo celebró la misa junto al padre Eduardo Ríos. En el marco de dicha celebración Cattaeneo recordó los hechos históricos que comenzaron un 11 de febrero de 1858 y que atestiguan las apariciones de la Virgen de Lourdes.
Virgen milagrosa
En ese marco, el Padre Cattaneo recordó el mensaje que dejó está nueva peregrinación y la importancia de las intenciones que se llevaron como así también los milagros atribuidos a la Virgen.
Para cerrar se realizó la bendición de los presentes y se agradeció a todas aquellas personas que colaboraron con la organización de la Peregrinación.
Lourdes: El origen de una devoción que sana el alma
Lourdes, Francia – El 11 de febrero de 1858, un evento extraordinario marcó para siempre la historia de la fe en esta pequeña ciudad francesa. En la gruta de Massabielle, una joven de 14 años, de salud frágil y de familia humilde, llamada Bernardita Soubirous, tuvo la primera de 18 apariciones de la Virgen María.
La «hermosa Señora», como la describía Bernardita, estaba vestida de blanco, con un cinturón azul, un velo que le cubría la cabeza y una rosa amarilla en cada uno de sus pies. En su tercera aparición, la Virgen le pidió a Bernardita que regresara a la gruta durante quince días consecutivos. A pesar de las prohibiciones iniciales de sus padres y de la desconfianza de las autoridades locales, la joven siguió el llamado.
Durante los siguientes encuentros, la Virgen le transmitió un mensaje de penitencia, oración y conversión por los pecadores, y le pidió a Bernardita que bebiera y se lavara en una fuente que brotaría en el lugar. En la novena aparición, Bernardita excavó en la tierra con sus manos, y de allí surgió un manantial de agua que, con el tiempo, se ha asociado con numerosas curaciones.
El 25 de marzo de 1858, en la décimo sexta aparición, la Virgen reveló su nombre a Bernardita, pronunciando en el dialecto local: «Yo soy la Inmaculada Concepción». Esta afirmación, cuatro años después de que el papa Pío IX declarara este dogma de fe, fue clave para que la Iglesia Católica reconociera las apariciones en 1862. Desde entonces, la gruta de Massabielle se ha convertido en un centro de peregrinación mundial. La Virgen de Lourdes, conocida como la patrona de los enfermos, atrae a millones de personas que acuden en busca de sanación, consuelo y esperanza. El Santuario de Nuestra Señora de Lourdes es un faro de fe, donde la devoción y la medicina se encuentran para documentar los milagros y las curaciones atribuidas a la intercesión de la Virgen.
Si bien la Iglesia ha reconocido oficialmente 70 milagros, miles de testimonios de sanación continúan llegando al santuario. La historia de Lourdes es un recordatorio del poder de la fe y de la compasión, que sigue inspirando a creyentes en todo el mundo.