SAN JAVIER – En un mundo que a menudo corre a una velocidad vertiginosa, existen rincones donde el tiempo parece detenerse para dar lugar a lo esencial: el encuentro humano. Así se sintió la reciente jornada protagonizada por el Centro de Día RAÍCES, cuyos integrantes visitaron la emblemática Biblioteca Popular Julio Migno.
Bajo el lema de que «cada historia encuentra otra», los asistentes se sumergieron en un ambiente custodiado por estanterías y el aroma inconfundible de las páginas impresas. Sin embargo, el protagonismo no se lo llevaron solo los autores consagrados, sino las vivencias de cada uno de los presentes.
De lo individual a lo colectivo
La actividad, enmarcada en las políticas de Salud y Bienestar que impulsa el municipio, buscó transformar lo singular en algo compartido. A través de disparadores como recuerdos, emociones o palabras sueltas, los integrantes de RAÍCES fueron hilvanando sus propios relatos, demostrando que la literatura no solo se lee, sino que se vive.
»A veces la historia empieza en un recuerdo pequeño y se transforma cuando se comparte. Allí, lo individual se vuelve colectivo», destacaron desde la organización.
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