![]()
En el marco del programa internacional «Ver bien para aprender mejor», integrantes del Rotary Club San Javier hicieron entrega de un par de anteojos recetados al pequeño Edgar Baucero, alumno de la sección de 3 años del Jardín de Infantes N° 134 «Dionisio Obelar».
El emotivo acto se llevó a cabo este jueves 8 de octubre a partir de las 11:30 horas en las instalaciones del establecimiento educativo, con la presencia de directivos, docentes y la madre del niño, Ailín Díaz.
La iniciativa, que combina la atención de la salud visual con la sustentabilidad ambiental, se financia a través del reciclaje de tapitas plásticas recolectadas por la comunidad.
Detección temprana y trabajo conjunto
La intervención comenzó cuando la comunidad educativa del jardín advirtió las dificultades visuales del niño y activó la articulación con la institución rotaria.
Silvana Bertone, presidenta del Rotary Club San Javier, destacó la importancia institucional de la jornada y el trabajo articulado entre la escuela y las familias:
«Muchas gracias por estar cubriendo esto que para nosotros como institución es muy importante. Hubo un acercamiento entre las maestras del colegio que detectaron el inconveniente en la vista de un niño muy pequeño, un serio problema de vista, y el Rotary Club a nivel internacional lleva adelante la campaña ‘Ver bien para aprender mejor’. Creo que lo más importante es el apoyo que brinda el club hacia la comunidad, en este caso a un niño, y la idea es poder seguir haciéndolo, poder replicarlo en otras instituciones. Agradecemos a las maestras por haberse acercado y a la mamá que cumplió al pie de la letra todo lo que le fuimos pidiendo.»
Por su parte, la directora del Jardín N° 134, Verónica Foresto, valoró la rápida acción docente para garantizar una mejor calidad de vida y aprendizaje al alumno:
«La seño se dio cuenta enseguida de la dificultad que tenía en su vista, así que se comunicó con Nati pidiéndole ayuda, porque nosotros ya estamos en este proyecto junto al club desde hace unos meses con el corazón de tapitas. Los niños traen tapitas, la gente que pasa también nos pregunta si puede dejar, y por supuesto quien quiera puede colaborar. Esto es tan importante para los chicos; es un niño de la sección de 3 años, así que ahora va a tener una mejor calidad para su educación.»
A su vez, la socia rotaria Natalia Luna quiso hacer una mención especial a la docente a cargo del aula:
«Quería agregar un agradecimiento muy especial a la seño de Edgar, Gisela Quiroga, que fue la persona que se comunicó conmigo y nos explicó de este caso, así que un agradecimiento muy en particular para ella.»
![]()
Del reciclaje al diagnóstico: cómo funciona la campaña
El programa se sostiene gracias al reciclaje del plástico recolectado en puntos estratégicos de la ciudad, transformando la colaboración vecinal en insumos para la salud de los estudiantes.
Natalia Luna detalló el circuito logístico que permite transformar los residuos en marcos de anteojos: «Todo comienza con la recolección de tapitas que se hace a través de difusión por los medios. La gente colabora un montón. Acá en el jardincito mismo tienen un corazón que nuevamente está lleno de tapitas. Después de eso procedemos a juntarlas, las mandamos a la ciudad de Rosario y allí se encargan del reciclado. Con 20 kilos de tapitas se logra formar un marco de anteojos.»
A su vez Natalia Luna agregó: «Quería agregar un agradecimiento muy especial a la seño de Edgar, Gisela Quiroga, que fue la persona que se comunicó conmigo y nos explicó de este caso, así que un agradecimiento muy en particular para ella».
Asimismo, la socia rotaria Beatriz Padoán remarcó la continuidad temporal del proyecto y su expansión a otros establecimientos locales: «Agradecer a la escuela porque desde un primer momento se adhirió a nuestro proyecto que es realmente muy importante. Es un proyecto largo, no empieza y termina en este período, va a abarcar varios años, y la adhesión inmediata de la escuela nos llenó de alegría. Ustedes han sido el ejemplo para la campaña. Además, tenemos adheridas otras dos escuelas, así que periódicamente retiramos las tapitas, las mandamos a Rosario y eso va generando un crédito que queda abierto para nosotros para cualquier niño en edad escolar que lo necesite.»
La conciencia ecológica impulsada por los niños
Desde el cuerpo docente destacaron el compromiso de los propios alumnos, quienes actúan como multiplicadores del mensaje de reciclaje dentro de sus familias y en la comunidad.
La docente Mercedes Pérez resaltó el rol pedagógico y social de la propuesta: «Seguimos con la campaña del corazón de tapitas. Creo que los mejores voceros son los niños, porque uno por ahí se pone a pensar que se necesitan 20 kilos para hacer un marco y pueden ser distintos tipos de tapitas».
«Nosotros siempre pensamos que los niños replican todo lo que decimos; incluso han hecho un spot tomando conciencia de por qué y para qué se hace esto, así que estamos felices de trabajar junto al club. Seguimos pidiendo a todo el que pase que deje sus tapitas en el corazón que está afuera para que los niños puedan ver mejor añadió Mercedes.»
En ese sentido, Silvana Bertone sintetizó el doble impacto del programa: «Es un proyecto doble: hace a la sustentabilidad y permite dotar a los niños de elementos para que puedan ver mejor.»
Llamado a la comunidad: cuidar y reconstruir los puntos de recolección
Durante el encuentro, la presidenta del Rotary Club hizo referencia a los actos de vandalismo sufridos en uno de los contenedores de recolección ubicado en la Plaza Adolfo Mecca y a la reubicación de los cestos en la zona costera.
Al respecto, Bertone solicitó la colaboración ciudadana para recuperar la infraestructura dañada: «Aquel era el corazón más importante que teníamos en cuanto a tamaño y lamentablemente personas dañaron la estructura y se llevaron parte de la escalera. Nos vamos a ocupar del tema, pero hacemos un llamado a la comunidad para colaborar con materiales para volver a reconstruirlo y, fundamentalmente, cuidar estos espacios. También la idea del club es poder dotar de cestos en otros lugares clave para que los chicos y la comunidad sigan teniendo puntos de depósito.»
![]()