
En un trabajo conjunto entre la Cooperativa de Servicios Públicos y la Municipalidad de San Javier, este viernes 20 de marzo se puso oficialmente en funcionamiento un sistema de seis canillas públicas reubicadas y optimizadas en puntos estratégicos de la ciudad. El acto contó con la presencia del presidente de la cooperativa, Gonzalo Cabral, la intendente Maribel González, y el jefe de planta, Ignacio Gervasoni. Video
Mejora en la higiene y el control del recurso
Gonzalo Cabral destacó que la iniciativa buscó mejorar la higiene en los puntos de extracción y controlar el consumo mediante tecnología de corte automático. Según explicó el directivo, se realizó una depuración de los listados de canillas previas para establecer seis puntos fijos que permitan cuidar el recurso hídrico, considerado vital para la comunidad.
Las nuevas ubicaciones se distribuyen de la siguiente manera:
Barrio Santa Rosa: 2 canillas.
San Francisco: 1 canilla.
CAPS San Antonio: 1 canilla.
NIDO: 1 canilla.
Barrio El Triángulo: 1 canilla en el dispensario (CAPS).

Para garantizar la seguridad y el control de las instalaciones, la cooperativa solicitó autorización al hospital local para ubicar varios de estos puntos dentro de los predios de los dispensarios.
El agua como derecho y alimento
Por su parte, la intendente Maribel González subrayó que la municipalidad aportó la mano de obra necesaria para la construcción de estas estaciones. «El agua es un alimento y las canillas anteriores ya no cumplían con las condiciones necesarias», señaló la mandataria, remarcando que estos puntos son fundamentales en sectores donde la cooperativa aún no tiene cobertura total de red domiciliaria.
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Desafíos a futuro: El cuarto módulo y el acueducto
Durante la jornada, se abordó la situación del tanque de Barrio Santa Rosa, que continúa bajo órbita municipal. González explicó que, debido a que la obra del acueducto se encuentra actualmente paralizada, la prioridad para la ciudad es la inversión en un cuarto módulo de producción para la cooperativa.
Esta ampliación es necesaria para conectar a la red de agua potable a unas 700 familias que hoy dependen de las perforaciones y de estas canillas públicas recién inauguradas.
