
San Javier – La Agencia Santafesina de Seguridad Alimentaria (ASSAL), en un trabajo articulado con la Guardia de Seguridad Rural, desplegó un importante dispositivo de fiscalización en la ciudad de San Javier.
El objetivo central de estas acciones es garantizar que los productos que llegan a la mesa de los vecinos cumplan estrictamente con las normas de higiene e inocuidad.
Rigurosas inspecciones en el transporte de alimentos
Durante la jornada, los equipos de control se apostaron en puntos estratégicos de la zona urbana para inspeccionar vehículos de comercialización y distribución.
El foco de las autoridades estuvo puesto en la verificación de la Unidad de Transporte de Alimentos (UTA), asegurando que cada rodado cuente con la habilitación oficial y las condiciones técnicas necesarias para el traslado de mercadería.
«Estos operativos permiten fortalecer la fiscalización y promover prácticas responsables en toda la cadena comercial», destacaron desde la ASSAL.
Puntos clave del control sanitario
Para proteger la salud pública, los inspectores evaluaron minuciosamente diversos factores críticos:
Cadena de frío: Verificación de las temperaturas adecuadas para la conservación de productos perecederos.
Manipulación: Evaluación de las prácticas de higiene de los transportistas y distribuidores.
Documentación y Rotulación: Control exhaustivo de la procedencia de la mercadería y el etiquetado reglamentario.
Estado general: Revisión del estado de los envases y productos para prevenir riesgos sanitarios.
