Santa Fe: En solo cuatro meses llovió más que en todo un año
El fenómeno de El Niño ha golpeado con una intensidad inusual al territorio santafesino. Lo que debería haber sido el acumulado de doce meses de precipitaciones se concentró en apenas el primer cuatrimestre de 2026, poniendo a prueba la infraestructura provincial y la capacidad de escurrimiento de los suelos.
Un escenario climático sin precedentes
Históricamente, la media anual de lluvia en la provincia de Santa Fe ronda los 900 mm. Sin embargo, este año la estadística se rompió prematuramente. Localidades como Vera y Pintado, Gobernador Crespo y Villa Minetti ya reportan acumulados que superan los 1.100 mm.
Este excedente hídrico no es solo una cuestión de volumen, sino de intensidad. El registro de eventos extremos —donde caen hasta 300 mm en pocas horas— ha provocado la saturación inmediata de los suelos, dificultando que incluso las obras de drenaje más modernas funcionen a su máxima capacidad.
Las zonas más afectadas
La variabilidad geográfica de las lluvias ha sido amplia, pero el impacto es generalizado:
Norte Provincial: Los departamentos de Vera, San Justo, 9 de Julio y General Obligado lideran los registros de mayor pluviosidad.
Zona Centro y Costa: Localidades como Alejandra, Colonia Teresa y San Javier ya alcanzaron o superaron el umbral de los 900 mm.
Sur Provincial: Municipios como Correa también muestran cifras por encima de la media histórica, evidenciando que el fenómeno no da tregua en ningún punto del mapa.
La respuesta oficial: Infraestructura y prevención
Ante este panorama, la gestión de Maximiliano Pullaro ha acelerado el plan de mitigación de riesgo hídrico. Según el secretario de Recursos Hídricos, Nicolás Mijich, el foco está puesto en la celeridad del escurrimiento para proteger los cascos urbanos y el sistema productivo.
Inversión y obras clave
Para enfrentar esta crisis, la provincia está ejecutando un plan estratégico que incluye:
Intervención en 100 localidades críticas: Se trabaja actualmente en las 70 poblaciones con mayor vulnerabilidad y se proyectan obras en las 30 restantes.
Mantenimiento de canales: Se han limpiado y reacondicionado más de 3.000 kilómetros de canalizaciones en conjunto con los comités de cuenca.
Tecnología de monitoreo: Se recuperaron 35 estaciones telemétricas que permiten mediciones en tiempo real de ríos y arroyos, fundamentales para la alerta temprana.
Inversión millonaria: Más de 1.000 millones de pesos destinados específicamente a localidades que sufrieron inundaciones el año pasado, como Sanford, Teodelina y Malabrigo.
«En cuatro meses llovió más de lo que habitualmente precipita en todo un año. Esta intensidad supera, en muchos casos, la capacidad de drenaje teórica de las obras existentes», advirtió Mijich.
Punto de vista: El desafío de una «nueva normalidad» climática
Lo que ocurre hoy en Santa Fe no es un evento aislado, sino un recordatorio de la extrema volatilidad climática. Pasar de sequías históricas (como la sufrida en años anteriores) a inundaciones por saturación en menos de un cuatrimestre exige que la infraestructura no solo sea mantenida, sino repensada.
La inversión en defensas y la limpieza de canales son pasos fundamentales, pero la resiliencia de la provincia dependerá de la continuidad de estas políticas de Estado. La articulación entre la Secretaría de Protección Civil y los gobiernos locales para implementar protocolos de emergencia es, quizás, la herramienta más valiosa para salvar vidas y proteger el patrimonio de los santafesinos frente a un clima que ya no sigue las reglas del pasado.