En la E.E.S.O. N.º 242 “General Manuel Belgrano” de la ciudad de San Javier, enseñar y aprender se convirtió en un desafío compartido.
El Ministerio de Educación destacó en su canal oficial la implementación de los ABP (Aprendizaje Basado en Proyectos), una propuesta que transforma las prácticas de enseñanza en la escuela del siglo XXI .
El proyecto impulsa nuevas formas de adquirir conocimientos a través del juego, obras de teatro y la integración de saberes. En este espacio, los estudiantes son los verdaderos protagonistas, fortaleciendo el pensamiento crítico y el trabajo colaborativo.
Testimonio de la comunidad educativa
El trabajo interdisciplinario y el compromiso de docentes y alumnos quedaron reflejados en las voces de sus protagonistas:
«El disparador nos desafía a cada uno de nosotros como docentes a dejar de pensar en que la escuela se compone de un tiempo solamente de disciplinas. ¿Cómo poder romper eso y generar entonces buenas prácticas de enseñanza?» dijo el Profesor José Bejarano.
«Incorporamos el teatro como un espacio diferente donde los alumnos se sienten protagonistas. Todo siempre tratando de ser un acuerdo, un equipo que se formó fantástico, un grupo humano bárbaro» agregó la Profesora María Celeste Piedrabuena.
El trabajo interdisciplinario y el compromiso de docentes y alumnos fue clave en la actividad
Por su parte, alumnas que participaron de la experiencia señalaron: «Fueron muchas horas de de trabajo en clases que si bien nosotros lo llevamos a cabo el proyecto, la profe estuvo acompañándonos y ayudándonos, guiándonos».
«Yo principalmente estuve en el stand de Lengua y Literatura. Estuve disfrazada en conjunto con mi compañera y básicamente teníamos varios juegos. Más que nada me tocó interactuar con chicos de séptimo grado.
«Participé en los juegos de matemática donde estuve en uno de los stands explicándole a los chicos. Me gustó eh trabajar así».
Por otra parte, la Profesora Piedrabuena remarcó: «Me encantaría seguir trabajando con esta propuesta, incluso ya este año estamos comenzando los ensayos un poquito tarde para mi gusto, pero comenzando los ensayos de una nueva obra».
Además comentó una sorpresa: «Descubrimos alumnos que no hablaban, muchos profesores sorprendidos con muchos alumnos que nunca les habían conocido la voz dentro del salón y de repente en el escenario nos dejaban a todos con la boca abierta porque realmente podían sacar afuera todo eso que traen adentro y que quizás en otro espacio como el del salón no pueden».
Un cierre a puertas abiertas
La experiencia culminó con una gran muestra abierta a otras instituciones de la comunidad. Mediante stands interactivos, juegos didácticos y presentaciones en el Salón de Usos Múltiples (SUM), la escuela demostró que otra forma de educar es posible y necesaria para el futuro.