
Santa Fe, 13 de diciembre de 2025 — La comunidad de la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe vivió un momento de profunda emoción este sábado durante la Misa, al despedir al Padre Salvador Zinicola, quien emprende un nuevo camino pastoral como párroco en la ciudad de Gálvez. El propio sacerdote anunció su partida, la cual se concretará cerca de la Nochebuena.
«Me voy contento y feliz»
El Padre Salvador confirmó a los fieles que su nuevo destino fue notificado y que estará llegando a Gálvez el 24 de diciembre. Tras haber comenzado a trasladar sus pertenencias («gran parte de mis bagajes, de mis cachivaches»), esta fue su última Misa de sábado en la Basílica, ya que el próximo fin de semana viajará con el grupo de jóvenes a Córdoba.

Reflexiones sobre un período «Difícil»
En su alocución, el Padre Zinicola compartió sentimientos encontrados, manifestando que se va «contento» y «feliz». Sin embargo, también hizo una pausa para reflexionar sobre su paso por la casa de la Virgen María.
«El tiempo en el cual llegamos fue un tiempo conflictivo, un tiempo quizás de mucha herida, de mucho dolor», recordó el sacerdote, quien instó a la comunidad a tomar este período como un «aprendizaje». Enfatizó la necesidad de ser «abierto» y «dispuesto», y que la situación anterior «no nos puede conformar».

Cosechar alegría
El Padre Salvador expresó su gratitud a Dios y a quienes lo acompañaron. Utilizó una metáfora para describir su labor, señalando que cada uno solo puede hacer «un surquito» o una «zanjita» en el gran campo de la Iglesia, y que él intentó «sembrar lo que pude».
Finalmente, compartió un salmo para dar esperanza a los presentes: «Los que siembran entre lágrimas, cosechan entre cantares». Con esto, reconoció que hubo momentos «muy difíciles», pero manifestó su certeza de que Dios hará que la cosecha de su ministerio «sea con alegría», una alegría que, según sus palabras, «viene de Jesús».
